Se informa que la presidenta Bachelet inauguró un restaurado escritorio y gabinete , lugar en que habría muerto el presidente Allende. En su discurso menciona que la historia no se puede eliminar, que siempre renace, queriendo explicitar que los principios socialistas están indemnes y vigentes. Lamentablemente vivimos en una sociedad totalmente opuesta a la que imaginó el mandatario mártir, y la homenajeante ha contribuido con su palita a construir el edificio neoliberal que no sólo es la antítesis de aquello que llevó al sacrificio a Allende, sino que además importa una pérdida de todos los valores socialistas que la propia mandataria debería enarbolar.Allende en su ya mítico discurso del 11 de septiembre de 1973 nos habló que "no se detienen los procesos históricos con la fuerza", y añadió que más temprano que tarde se abrirían las grandes alamedas por donde " transite el hombre libre".Hoy a 35 años de su muerte el hombre chileno es menos libre. Vive aprisionado entre tarjetas de crédito y salarios escasos. Su libertad ambulatoria lo conduce cada día a los Malls a comer chatarra y a comprar lo que no necesita. Eso no es lo que quería Allende.
La Concertación ha consolidao un modelo neoliberal y en ese contexto cualquier homenaje a Allende o a otro mártir del golpe de estado sale sobrando. El único homenaje válido sería intentar al menos, acercarse al ideario que abrazó el presidente fallecido. Cada día que pasa estamos más lejos de aquello.
viernes, 12 de septiembre de 2008
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